lunes, 28 de abril de 2014

Me enchina la piel


Un "te odio" susurrado, un "te quiero a mi lado". Una ráfaga de aire limpio, viajar a ningún lado. Un olor que reconozco, por ejemplo, el tuyo, que ya es mio. Una caricia, un mordisco bien dado. El inicio de una canción, un recuerdo que creía olvidado. Una buena reflexión, por ejemplo, "¿dónde habías estado?". Escuchar tu voz al otro lado (o a mi lado, o en algún lado...). Mirar fijamente lo que quiero y no poder tocarlo. Cerrar los ojos y relatar todo, que es mucho, en lo que me he equivocado. Una imagen antes de irme a dormir, la tuya a poder ser... Todo eso, así sin más, me enchina la piel.




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